En el nacimiento y muerte, el océano de emociones es el principal obstáculo al Camino. Si al cultivar uno siente amor y deseo, ya sea hacia personas, objetos, o situaciones, ello les impedirá progresar. Más especí-ficamente, el amor y el deseo no son sino nacimiento y muerte, y el nacimiento y muerte no son sino amor. El amor y el deseo son la raíz del nacimiento y la muerte. De no comprender lo que realmente es el amor, no podrán escapar del gran océano de nacimiento y muerte. ¿Cómo puede uno escapar del nacimiento y la muerte? Es simple, sólo deben cortar el deseo y deshacerse del amor. No hay otro modo.

Quienes cultivan no deben tener pensamientos, cuánto menos actos de amor. No den lugar a pensamientos de amor hacia nadie, no importa quién sea. Si sienten amor no podrán cortar la raíz del sufrimiento, del nacimiento y la muerte. Pero hay quien dice: “Los humanos somos seres con emociones. El deseo por la comida y la sensualidad son parte de su naturaleza”. ¡Precisamente por ello deben cultivar el Camino! El Sutra en Cuarenta y dos Secciones dice:

“Las ancianas son como la propia madre; consideren como hermanas mayores a aquéllas mujeres mayores que ustedes, como hermanas menores a las mujeres menores, y a todo niño como al propio hijo. Sálvenlos con determinación y erradiquen todo pensamiento enfermo”. 

Así deben contemplar quienes cultivan. ¿Debemos entonces mantenernos en silencio, ignorando a quienes tenemos enfrente? No, eso también es un error. No debemos aferrarnos a las emociones ni a los pensamientos de amor, pero tampoco debemos aborrecer a otros.

El no amar no equivale a odiar. ¿Cuál es el modo correcto de actuar? El no amar ni odiar es el Camino medio.

¿Qué Camino debemos cultivar? El Camino medio, tratando a todos por igual, demostrando bondad y compasión hacia todos. Pero tengan mucho cuidado de no quedar atrapados en la jaula del amor emocional. 

Estén atentos y no se dejen confundir por el amor. Cuando reciben una carta el corazón se les agita como un conejito que salta alegremente dentro del pecho, y ustedes consideran maravilloso que alguien los ame. ¡Pero en realidad esa persona está intentando arrastrarlos al infierno! 

¡Buenos y sabios consejeros! Hagan el esfuerzo de comprender verdaderamente que el amor es un asunto muy problemático. Desde un tiempo sin comienzo hasta el presente hemos fracasado en poner fin al nacimiento y muerte.¿Por qué?

Porque el amor nos ha dañado. Sólamente cuando corten el deseo y se desprendan del amor podrán trascender el Triple Reino, librándose del nacimiento y la muerte. 

Aman lo que les agrada y odian lo que no les agrada. Piensan con amor en lo que les gusta, y odian lo que no les gusta, así funciona el plano emocional. Quienes cultivan no deben tratar los asuntos emocionalmente, pero tampoco deben imitar al señor Guan Yu, allí sentado como si fuera de madera, ignorando incluso a quienes se postran ante él. Debemos ser amables y corteses con todas las personas, sin menospreciar a nadie, ni caer en la arrogancia.

En general, tratemos a los demás con un espíritu de amabilidad y compasión, utilizando los medios necesarios para ayudar en función de cada situación. Seamos considerados con los demás, tratando siempre de procurarles felicidad. Mientras nos quede un poco de aliento, debemos ser buenos con los demás, sin dar lugar a pensamientos de amor emocional. ¡Asegúrense de recordar y de siempre tener esto muy presente! Esta es una puerta del Dharma muy importante.