Reconozcamos las propias faltas
sin discutir las ajenas.
Los errores ajenos son sólo míos.
Siendo de una misma sustancia con todas las cosas,
ésa es la Gran Compasión.
Sociedad de Traducción de Textos Budistas
Reconozcamos las propias faltas
sin discutir las ajenas.
Los errores ajenos son sólo míos.
Siendo de una misma sustancia con todas las cosas,
ésa es la Gran Compasión.